
Alquiler justo en vez de rentabilidad
Una vivienda accesible es la base para una vida digna. Cuando los jóvenes pueden independizarse y las personas mayores no tienen que marcharse, se fortalecen los lazos de vecindad y comunidad. La vivienda debe servir para el bien común y no para obtener beneficios.
Gracias a la empresa pública de vivienda de Baja Sajonia, WohnRaum Niedersachsen, corregimos los errores de privatizaciones anteriores. No adjudicamos los terrenos municipales en función del precio más alto, sino del mejor proyecto. En los nuevos barrios, garantizamos que al menos el 30 % de las viviendas sean asequibles. Evitamos que las viviendas permanezcan vacías por motivos especulativos y hacemos cumplir las medidas de control de precios de los alquileres. Si nos unimos para garantizar que todas y todos encuentren un hogar seguro, haremos que la vida sea más fácil para toda la sociedad.

La naturaleza necesita nuestra protección
¡Y necesitamos la naturaleza! Imagínate: Prados verdes llenos de vida, arroyos cristalinos y árboles que dan sombra justo al salir de casa. Devolvamos la naturaleza a nuestros pueblos. Queremos que Baja Sajonia sea un estado en el que eso sea algo normal. Por eso conservamos nuestras turberas como protectores naturales del clima y devolvemos a los ríos más espacio para que el agua permanezca en el paisaje. Junto con las agricultoras y los agricultores, recuperamos la biodiversidad en los campos, reducimos el uso de pesticidas y trabajamos para garantizar que el agua esté limpia. Allí donde se ha perdido la naturaleza, crearemos nuevos hábitats. Si nuestra naturaleza permanece intacta, podrá proporcionarnos descanso y seguridad para las generaciones futuras.

Salvar el clima
Juntos haremos que nuestros pueblos y ciudades sean resistentes al cambio climático, para que las lluvias torrenciales no se conviertan en catástrofes y el verano sea sinónimo de diversión y no de enfermedades. Limitar el calentamiento global significa cubrir nuestras necesidades energéticas de manera inteligente utilizando energías renovables: la energía solar y la eólica. Para nosotros, la calefacción forma parte de unos servicios públicos esenciales. Apostamos por una calefacción urbana y local, gestionada por empresas municipales de suministro energético. Y todo ello de forma fiable, asequible y bajo control democrático. Así ayudamos a las familias para que no tengan que decidirlo y costearlo todo solas. En cuanto a la energía eólica y la fotovoltaica, nuestra filosofía es la siguiente: Participación en lugar de carga. Tanto los municipios como los ciudadanos y ciudadanas deben participar en las infraestructuras, de manera que la creación de valor se quede en la comunidad. De este modo, la lucha contra el cambio climático se convierte en una verdadera oportunidad para nuestra Baja Sajonia.

El transporte público nos lleva más lejos
Mirar tranquilamente por la ventana, escuchar un podcast y llegar a tiempo. Una movilidad que funciona es sinónimo de libertad. Esa movilidad es la que decide si podemos quedar con nuestras amigas y amigos o ir a la piscina. Si el autobús también circula por la noche, podremos seguir desplazándonos. El «Deutschland-Ticket» ha hecho que el transporte público sea más sencillo y asequible. Ahora se trata de ampliar la oferta local en función de las necesidades. Precisamente en las zonas rurales apostamos por shuttles inteligentes y taxis colectivos que se puedan solicitar a través de una aplicación. Conectamos el transporte público de cercanías de forma fluida con los servicios de bicicletas y coches compartidos. Exigimos al Gobierno federal un billete de 9 euros con carácter permanente y nos comprometemos a trabajar a escala local para que los jóvenes puedan acceder a ofertas con descuento, por ejemplo, mediante un billete «Deutschlandticket» para estudiantes. Y con más zonas de velocidad limitada a 30 y carriles bici bien acondicionados, garantizamos una mayor seguridad tanto para los mayores como para los más pequeños. Cuando la movilidad es fiable, conectamos a personas y mantenemos vivos nuestros municipios.

Nueva energía para la economía
Nuestras empresas están llenas de creatividad y dinamismo. ¡Ahora vamos a impulsar su éxito sostenible y a convertir Baja Sajonia en un polo de atracción para las buenas ideas! Gracias a una energía renovable, fiable y asequible, hacemos que nuestras empresas sean más fuertes y no dependan de las importaciones de combustibles fósiles. Promovemos las tecnologías del futuro, creamos nuevos mercados y garantizamos así puestos de trabajo protegidos frente a las crisis. Acompañamos a nuestras empresas en su camino hacia una producción climáticamente neutra, eliminamos trabas burocráticas y desarrollamos la infraestructura digital. Gracias a una educación excelente y a una política de inmigración inteligente, atraemos a los mejores talentos. Juntos garantizamos un crecimiento sostenible que genera buenos puestos de trabajo y sienta las bases del futuro de nuestros municipios.

Una escuela moderna para todo el mundo
Hacemos de nuestros colegios los lugares más atractivos de nuestros municipios, donde se descubren y se fomentan los talentos y se forjan amistades para toda la vida. Creamos espacios de aprendizaje creativos e inclusivos, dotados de equipamiento digital y con edificios inspiradores. Reforzamos la educación infantil con educadoras y educadores cualificados. De la mano de las asociaciones estamos transformando nuestras escuelas primarias en centros llenos de vida durante todo el día. Con un gran equipo de trabajadoras y trabajadores sociales escolares y unas nuevas escuelas integradas, fomentamos un aprendizaje conjunto más prolongado que incluya a todo el mundo. Invertimos en educación y en las oportunidades vitales de la infancia, unimos recursos para un aprendizaje inclusivo y así fortalecemos nuestra cohesión social.

Los jóvenes, en el centro
Nuestra juventud está llena de energía y de ideas geniales. Los niños y jóvenes no solo son el futuro, ¡son el aquí y ahora! Les damos el escenario y el espacio que merecen. Creamos espacios abiertos en los que pueden reunirse de forma distendida y disfrutar del tiempo a su aire. Porque el municipio también es el banco donde los jóvenes se sientan cada tarde. En los parlamentos y consejos juveniles, son ellos quienes tienen la última palabra y participan en las decisiones sobre cómo deben desarrollarse nuestras ciudades y pueblos. La democracia no solo debe aprenderse, sino también vivirse. Con un trabajo social juvenil de proximidad y de calle comprometido, nos aseguramos de que todas las personas encuentren apoyo y ayuda. Si ponemos a los jóvenes en el centro y los escuchamos, conseguiremos juntos una buena calidad de vida para todos los que vivimos aquí.